En lugar de “¿por qué soy tan torpe?”, pregúntate “¿para qué me sirve tratarme así?”. La respuesta suele ser: para nada. Y ese vacío es el comienzo del cambio.
En conclusión, dejar de ser tu peor enemigo es un viaje hacia la autocompasión y la autoaceptación. Significa reconocer tus patrones de comportamiento limitantes y cambiarlos por otros más compasivos. Significa tratarte a ti mismo con amabilidad, comprensión y paciencia. Al hacerlo, podrás vivir una vida más plena, feliz y auténtica. como dejar de ser tu peor enemigo alba cardalda